Beneficios de Pilates para mujeres embarazadas
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre unos cambios, especialmente en la pélvis, el abdomen, la columna vertebral y los senos. La pélvis cambia de posición y las curvaturas de la columna vertebral aumentan debido al peso del bebé que desplaza el centro de gravedad hacia delante. Estos cambios en la postura hacen que unos músculos se acorten (psoas, extensores lumbares e isquios) y que otros se debiliten (glúteo mayor y recto del abdomen). El aumento de los senos hace que se acorten los pectorales tirando hacia delante de los hombros.
El método Pilates es un ejercicio muy recomendado para mujeres embarazadas ya que se centra en la estabilidad abdominal, el suelo pélvico y el fortalecimiento y la tonificación suave de los músculos. Este método ayuda a evitar lumbalgias, hombros caídos y tensión cervical. Es muy importante que durante el embarazo se fortalezcan las piernas para soportar el aumento de peso que conlleva, y los brazos, para que cuando nazca el bebé no carguemos tanto la espalda al cogerlo.
Practicar estos ejercicios durante el embarazo tonifica mucho los abdominales permitendo que la columna se estire para conseguir una postura correcta y que el bebé disfrute de más espacio.
La relajación que producen los ejercicios de Pilates durante el embarazo puede beneficiar el desarrollo y la salud del bebé.
Los cambios hormonales pueden afectar a la circulación pero los movimientos de Pilates ayudan a potenciar el riego sanguíneo en las piernas. Todos los movimientos empiezan en los abdominales mejorando también la circulación de esa zona, lo cual es bueno para el bebé.
Si se practican estos ejercicios regularmente, durante y después del embarazo, la recuperación después del parto será más
rápida y sencilla. Y recuerda que siempre lo debes realizar bajo la supervisión y asesoramiento de un profesional titulado para evitar posibles riesgos.
Eva Pedroche
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